El Q-Link es el sistema de energía personal más avanzado que existe actualmente. Un cuarto de siglo de investigaciones punteras han dado como resultado el Q-Link, un colgante pulido que incrementa la energía, reduce el estrés, dota de mejor concentración y aumenta el bienestar de quien lo lleva, templando su estado y proporcionándole una vida óptima. No importa lo que usted haga, el Q-Link simplemente le ayudará a sentirse mejor y le proporcionará un ámbito creativo que le ayudará a armonizar su mente y su cuerpo. Atletas de calidad mundial atestiguan que compiten mejor, hay estudiantes que confirman haber conseguido una mayor concentración. Y prácticamente todo el mundo afirma gozar de un mayor equilibrio emocional, de más energía y menos estrés.
El biocampo
En 1994, los institutos nacionales de salud de los Estados Unidos acuñaron un nuevo término, el biocampo, como reconocimiento a un creciente cuerpo de investigación que muestra el campo sutil que se extiende más allá de nuestro cuerpo físico. Durante mucho tiempo, algunos términos orientales como chi y prana apuntaron ya hacia este fenómeno y actualmente existen investigaciones científicas sólidas que validan su existencia.
El biocampo es algo que usted probablemente ya habrá notado: una fuerza vital que estimula nuestro cuerpo y proporciona energía a nuestra vida diaria. Sutiles corrientes de energía e información se mueven en un campo superconductivo que produce un efecto sobre nuestra conciencia y nuestra salud, así como sobre nuestra calidad de vida. Si nuestro biocampo no permanece en equilibrio, tampoco nosotros permanecemos en equilibrio. Las enfermedades, la fatiga y la apatía reflejan un biocampo que no se encuentra en buenas condiciones. Es por ello que cualquier cosa que mejore nuestro biocampo reforzará a su vez nuestra sensación de bienestar. Estas percepciones se encuentran en el centro de los nuevos descubrimientos en medicina mente-cuerpo y también conforman una parte vital en prácticas como el yoga y la acupuntura.
Los causantes mundanos de estés –como lo son los monitores de ordenador parpadeantes, los jefes iracundos, los teléfonos celulares, el estrés emocional, la televisión sensacionalista y los atascos– hacen que el biocampo se vuelva más caótico e incoherente. Por ello es vital recargarlo. El Q-Link afina su biocampo mediante un efecto resonante que armoniza su energía y le ayuda a deslizarse de forma más suave en un mundo estresante. El Q-Link es como un diapasón que hará que su biocampo permanezca en su estado óptimo de funcionamiento.
¿Cómo usarlo?
El colgante Q-Link debería permanecer alrededor de su cuello, en la zona central de su pecho. No es necesario que utilice el cordón que le acompaña, y puede llevarlo por dentro o por fuera de una camiseta o una blusa.
Según nuestras observaciones, usted y su Q-Link empiezan a crear un sistema de energía vinculado en el tiempo, lo cual, empleando un término técnico, se llamaría efecto de resonancia simpática. Dicho efecto refuerza e intensifica energías específicas de reanimación de su biocampo. Es por ello que recomendamos no compartir el Q-Link con otras personas. El Q-Link no refuerza las energías negativas ni aquellas antinaturales.
El mantenimiento de su Q-Link es sencillo. No lleva pilas ni elementos que se desgasten con el uso. No produce molestias ni ruido. Usted podrá nadar y ducharse con el colgante puesto. El único mantenimiento que requiere el Q-Link es limpiarlo utilizando un paño húmedo. Los componentes que conforman el Q-Link han sido ingeniados para crear efectos de resonancia óptimos de forma indefinida.
Nota en las Pulseras: para evitar dañar el producto al ponerse o quitárselo, gire la pulsera para que se aliñe con la parte más delgada de la muñeca así evitando esfuerzo excesivo.
¿Cuándo utilizarlo?
Con el Q-Link, la recarga de su biocampo se produce siempre que lo lleve puesto. Así, lo mejor es llevarlo siempre encima, incluso para dormir. Es especialmente valioso cuando uno está expuesto a fuertes campos electromagnéticos (EMF), como por ejemplo cuando se encuentra delante de un monitor de ordenador, mientras habla por un teléfono celular, o si vive cerca de líneas de conducción eléctrica de alto voltaje. Cuanto más lo lleve, tanto mejores serán sus resultados.
Los cambios que puede esperar van desde los más repentinos hasta los más sutiles y a menudo son individualizados, en tanto que cada una de nuestras vidas es también única. Algunas personas notan efectos inmediatos mientras que la mayoría notarán que los afectos aumentan en los siguientes 30 días, un punto en el que el 80% manifiesta haber experimentado beneficios positivos. A veces algunos clientes no notan ningún tipo de efecto. Sin embargo, si analizamos a estos individuos con una serie de pruebas, encontramos cambios beneficiosos que ellos simplemente no habían percibido. Así, aun en el caso de que usted no lo note, el Q-Link le estará ayudando.
Una pequeña minoría de usuarios (alrededor de un 5%) afirma haber percibido un efecto incómodo a corto plazo. Esto es temporal y a la larga resulta beneficioso. Si usted experimenta este efecto, simplemente deje de usar el Q-Link hasta que los síntomas desaparezcan, entonces vuélveselo a poner durante períodos más breves, siguiendo el ciclo hasta que desaparezca el malestar.
Los informes más comunes relatan un aumento de la energía, un incremento de la claridad mental, una mayor concentración y un mayor entusiasmo por la vida. Nos sentimos tan seguros de nuestra satisfacción que ofrecemos una garantía de devolución del dinero hasta 90 días después de su adquisición en los modelos SRT3 blancos o negros.
LA HISTORIA
El Q-Link surge de un nuevo paradigma en el seno de la ciencia. Sus creadores provenían de la época en que los científicos intentaban modelar el extraño mundo del universo cuántico, que contiene observaciones que desafían el sentido común, como las nubes de probabilidad y el vacío virtual de toda la materia. Los físicos cuánticos descubrieron que las partículas saltan dentro y fuera de la existencia y cambian cuando son observadas, lo que implicaba ver al observador como una parte esencial de la ecuación. La física cuántica demostró que la información, la energía y la conciencia estaban todas entrelazadas de una forma extraña en que a través del estudio integral de la energía sutil y la física cuántica han surgido herramientas prácticas para mejorar nuestras vidas. El Q-Link se ha convertido en uno de los ejemplos más notorios de ello.
El viaje tomó su tiempo. Nuestros creadores empezaron en los años ochenta creando formas de almacenamiento de información y emisión de campos integrando la dinámica de la energía sutil y la electrónica moderna. Descubrieron que los primeros prototipos podían afectar el nivel de crecimiento de las plantas y mejorar el agua. Los experimentos subsiguientes confirmaron los efectos positivos que se producían sobre los sistemas químicos. Entonces estimaron que si la tecnología trabajaba en ambos sistemas, el biológico y el químico, con toda seguridad surtiría efecto sobre el más complicado de todos los sistemas bioquímicos: el ser humano.
A continuación el viaje condujo a científicos como el profesor William Tiller, experto mundial de la Universidad de Stanford en ciencia material y la teoría de la energía sutil, a tomar prototipos y crear estudios doble ciegos por su cuenta. Los resultados fueron muy prometedores. Según pudieron discernir, la tecnología hace más eficientes los intercambios de energía, creando flujos de información más suaves, que después se multiplican para crear efectos positivos en los sistemas.
En el año 1991 nació Clarus como empresa diseñada a convertir los primeros prototipos de lo que llamaban Sympathetic Resonance Technology™ (tecnología de resonancia simpática) en un poderoso producto de consumo: el Q-Link.
LA EMPRESA
Fundada en el año 1991, Clarus ha experimentado un rápido desarrollo. Nos estamos introduciendo aceleradamente en nuestra segunda década con una pulcra nueva imagen y un cuerpo de investigaciones creciente que valida los beneficios del Q-Link. Lo que define a nuestra empresa es una habilidad para tomar investigación puntera y hacerla práctica y corriente. Este proceso de adaptación científica requiere rigor y disciplina, así como un espíritu creativo y emprendedor. La visión de nuestra empresa fomenta que la iniciativa empresarial esté al servicio de la sociedad. Estamos orgullosos de la creación de una empresa próspera que beneficia a ámbitos de nuestras vidas tan diversos como la salud, la agricultura y la industria.
Nuestros éxitos han expandido el mercado para nuestro producto. En los últimos años, el Q-Link se ha hecho un hueco en las clínicas de medicina mente-cuerpo, en campeonatos profesionales de golf y giras de música rock. Lo hemos anunciado en las revistas a través de estrellas, profesores de yoga, y gente que marca tendencia en las ciudades. Se está expandiendo de una forma imprevisible.
Muchos usuarios se pasan al Q-Link y hacen propaganda de él con un gran entusiasmo. A menudo éstos son nuestros mejores representantes comerciales, y llevan a cabo recomendaciones convincentes acerca de cómo el Q-Link ha mejorado su vida. Nosotros les consideramos miembros honorarios de nuestra empresa. Nuestro propósito es abrazar este entusiasmo a medida que seguimos fortaleciendo nuestras demandas con los trabajos científicos preliminares apropiados.
Nuestra empresa reconoce que el Q-Link no sólo conecta a su yo con un mejor yo, sino que también le conecta con una comunidad global en crecimiento. Casi literalmente, todos resonamos juntos, cada uno a su manera única. Es algo bastante profundo si nos detenemos a pensarlo.
“Reduciendo el ruido en cualquier campo energético, esta tecnología refuerza y purifica las propias energías del cuerpo”
Ken Wilber, PhD. Presidente del Integral Institute.
LA CIENCIA
Hemos trabajado con científicos con prestigio a nivel mundial para estudiar los efectos y perfeccionar la tecnología. Ahora ofrecemos una extensa bibliografía de investigación, que mostramos en nuestra página web, para describir sus implicaciones en nuestro concepto de la biología, la química y la física, así como la conciencia humana.
Algunos puntos clave:
Los médicos que probaron el Q-Link se percataron de que éste amplificaba al instante los estados de energía saludable, al tiempo que disminuía el agotamiento de la energía provocado por una amplia variedad de agentes estresantes.
En estudios de ondas cerebrales (EEG), el Q-Link reducía los efectos perjudiciales de los FEM (campos electromagnéticos), esto es, aquellos campos que se generan alrededor de los ordenadores, los teléfonos celulares y otros aparatos.
Atletas de calidad mundial han declarado que el Q-Link había mejorado su atención mental y su resistencia, y que les ofrecía una ayuda significativa de cara a las competiciones. En estudios sanguíneos, el Q-Link llevó a una mayor integridad celular y una oxigenación sanguínea más eficiente.
Para entender la tecnología en la que se basa el Q-Link podemos imaginarnos un diapasón que vibra a un tono determinado. Este diapasón empezará a vibrar cuando un sonido cercano produzca el mismo tono. De una forma similar, la tecnología de resonancia simpática del Q-Link (SRT™) está sintonizada para optimizar el sistema energético humano mediante la resonancia. Cuando interactúa con el biocampo del individuo, conduce a un reequilibrio y una restauración de acuerdo con sus necesidades personales.
La SRT ha demostrado su efectividad en una amplia serie de experimentos, incluyendo las pruebas en la U.C. Irvine, de la universidad de Viena, y el Imperial College of London; todos ellos han demostrado ejercer un impacto significativo en los sistemas vivos. También estamos explorando nuevas aplicaciones potenciales. Una de las más apasionantes consiste en aumentar el agua con SRT. Teniendo en cuenta que el 80+% de nuestro cuerpo es agua, esta aplicación supone una gran promesa para contribuir a una mejora de la salud. También estamos estudiando activamente la capacidad de la SRT para incrementar la producción agrícola y perfeccionar los procesos de elaboración.
Nuestra esperanza es que las mentes más activas de nuestro planeta incorporen este trabajo en sus propios descubrimientos.
Visite la web www.qlink.es
EL FUTURO
Imaginamos un futuro en el que la tecnología de resonancia simpática se haya extendido por muchos ámbitos, ayudándonos a crear vidas más dinámicas, concientes, y liberadas de estrés. Imaginamos un día en que los usuarios del Q-Link coman alimentos cultivados en biocampos intensificados, beban agua energizada con SRT y usen SRT para actuar de la forma más creativa posible.
También estamos particularmente interesados en las aplicaciones industriales, utilizando las tecnologías centrales para llevar a cabo actividades como mejorar las eficiencias energéticas para los procesos químicos, crear nuevos productos cosméticos o revolucionar la agricultura con la mejora de las cosechas.
“Creo que todo el mundo debería llevar un Q-Link, tanto los médicos como los pacientes."
Dr. Robert Young, PhD, Dsc., Microbiólogo. San Diego. Estados Unidos
"Mi hipótesis de trabajo es que junto al reforzamiento de la bioenergía natural de una persona, la SRT de Clarus también parece clarificar las propias fuerzas electromagnéticas. La combinación de ambas podría cambiar positivamente la forma en que los campos electromagnéticos interactúan con el cuerpo. Mi intuición y mi lógica me sugieren que los productos tipo de Clarus constituirán una parte importante del futuro de la humanidad."
William Tiller, Ph.D. Professor emeritus,
Stanford University y miembro de la junta de gobierno de la universidad, Guggenheim, Estados Unidos.
NOTA: Ni Clarus Products ni los distribuidores de Qlink afirman que sus productos esten destinados para prevenir, curar, tratar, mitigar o diagnosticar enfermedades. Si vd. cree que tenga un problema de salud, consulte con su médico.
NOTA: Ni Clarus Products ni los distribuidores de Q-Link afirman que sus productos estén destinados para prevenir, curar, tratar, mitigar o diagnosticar enfermedades. Si Vd. cree que tenga un problema de salud, consulte con su médico. Copyright © 2007 Clarus Products International, LLC